
El infierno que deseo eres tú.
Basta con verte para recordar
que te extraño, no dejo de pensarte.
Sueño con tus besos, solo con uno
y luego lo olvidamos.
Los momentos perfectos,
son cuando estoy sola,
es cuando estoy contigo
y aunque no esté presente
he llegado a tenerte.
Hace unos días te sentí, eras como esperaba.
Tus manos tiernas, tus caricias únicas.
Bastó con una alarma para volver a la realidad.
Tú allá, yo aquí como debe ser por siempre.
Ya no quiero verte ni que interrumpas
Mis pensamientos, como me atraes
Deberías causarme el desprecio que deseo tenerte.
Te vuelvo a ver, quedó atrapada en tu mirada.
Doy vuelta y vueltas llegó a la misma conclusión,
Seguirás siendo el tormento que extrañan mis labios.
Ana Cruz