Todo un hombre (1940)

Juan Bosch Yeyo va a explicar su caso. Tiene gestos parcos y voz sin importancia. La gente se asombra de verle tan humilde. Es de cuerpo mediano, de manos gruesas y cortas, de ojos dulces. La verdad es que parece avergonzado de la importancia que le da el público. El juez le mira con fijeza ySigue leyendo «Todo un hombre (1940)»

La mutación

La transformación le comenzó en el pecho, donde sus tetillas se hincharon hasta alcanzar el tamaño de dos naranjas gemelas. Se le pronunció después la curva de las caderas, se le cayeron los vellos de la cara y del torso y el cabello le creció aceleradamente, descendiendo en suave cascada hasta los hombros, mientras lasSigue leyendo «La mutación»

La pareja de Virgilio Díaz Grullón

La relación entre ambos se estableció en forma casual y se estrechó a medidaque fueron descubriendo rasgos y características comunes que indicaban unamarcada afinidad. Los dos tenían la piel morena, los ojos negros y el cabelloabundante y lustroso. En verdad, si algo los diferenciaba físicamente, era que elmás tímido de los dos era zurdo. DesdeSigue leyendo «La pareja de Virgilio Díaz Grullón»

Rayuela – Capítulo 7, Julio Cortázar

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige ySigue leyendo «Rayuela – Capítulo 7, Julio Cortázar»

Opresión y otros vicios en Los algarrobos también sueñan de Virgilio Díaz Grullón

La narrativa dominicana encuentra, posiblemente, su voz más representativa en Virgilio Díaz Grullón. Sus relatos invitan a un viaje por las zonas menos iluminadas de los hombres. Un trayecto que el autor reconstruye con la maestría de los genios. Los algarrobos también sueñan es una de esas travesías. Una que atrapa de tal manera alSigue leyendo «Opresión y otros vicios en Los algarrobos también sueñan de Virgilio Díaz Grullón»

Continuidad de los parques

Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestion deSigue leyendo «Continuidad de los parques»

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