Cada parte de mi cuerpo tiembla. Las voces son la muestra de que no estoy solo. Pero lo estoy. Estoy solo, mirando el finito verde bajo mis pies. El viento sopla con la misma calma en que el agua produce pequeñas ondas, y siento envidia.
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El hombre que aprendió a ladrar
Mario Benedetti Lo cierto es que fueron años de arduo y pragmático aprendizaje, con lapsos de desalineamiento en los que estuvo a punto de desistir. Pero al fin triunfó la perseverancia y Raimundo aprendió a ladrar. No a imitar ladridos, como suelen hacer algunos chistosos o que se creen tales, sino verdaderamente a ladrar. ¿QuéSigue leyendo «El hombre que aprendió a ladrar»
El uno y el otro
Eran gemelos tan idénticos que ni su propia madre fue nunca capaz dedistinguirlos. Pero ese extraordinario parecido era tan solo exterior: desde muytemprano sus personalidades fueron diferenciándose la una de la otra y, ya alcumplir los cinco años de edad, la brecha temperamental que separaba a losmellizos había devenido insuperable. Así, mientras el uno eraSigue leyendo «El uno y el otro»
La mutación
La transformación le comenzó en el pecho, donde sus tetillas se hincharon hasta alcanzar el tamaño de dos naranjas gemelas. Se le pronunció después la curva de las caderas, se le cayeron los vellos de la cara y del torso y el cabello le creció aceleradamente, descendiendo en suave cascada hasta los hombros, mientras lasSigue leyendo «La mutación»
La pareja de Virgilio Díaz Grullón
La relación entre ambos se estableció en forma casual y se estrechó a medidaque fueron descubriendo rasgos y características comunes que indicaban unamarcada afinidad. Los dos tenían la piel morena, los ojos negros y el cabelloabundante y lustroso. En verdad, si algo los diferenciaba físicamente, era que elmás tímido de los dos era zurdo. DesdeSigue leyendo «La pareja de Virgilio Díaz Grullón»
Continuidad de los parques
Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestion deSigue leyendo «Continuidad de los parques»