El uno y el otro

Eran gemelos tan idénticos que ni su propia madre fue nunca capaz dedistinguirlos. Pero ese extraordinario parecido era tan solo exterior: desde muytemprano sus personalidades fueron diferenciándose la una de la otra y, ya alcumplir los cinco años de edad, la brecha temperamental que separaba a losmellizos había devenido insuperable. Así, mientras el uno eraSigue leyendo «El uno y el otro»

La mutación

La transformación le comenzó en el pecho, donde sus tetillas se hincharon hasta alcanzar el tamaño de dos naranjas gemelas. Se le pronunció después la curva de las caderas, se le cayeron los vellos de la cara y del torso y el cabello le creció aceleradamente, descendiendo en suave cascada hasta los hombros, mientras lasSigue leyendo «La mutación»

La pareja de Virgilio Díaz Grullón

La relación entre ambos se estableció en forma casual y se estrechó a medidaque fueron descubriendo rasgos y características comunes que indicaban unamarcada afinidad. Los dos tenían la piel morena, los ojos negros y el cabelloabundante y lustroso. En verdad, si algo los diferenciaba físicamente, era que elmás tímido de los dos era zurdo. DesdeSigue leyendo «La pareja de Virgilio Díaz Grullón»

Opresión y otros vicios en Los algarrobos también sueñan de Virgilio Díaz Grullón

La narrativa dominicana encuentra, posiblemente, su voz más representativa en Virgilio Díaz Grullón. Sus relatos invitan a un viaje por las zonas menos iluminadas de los hombres. Un trayecto que el autor reconstruye con la maestría de los genios. Los algarrobos también sueñan es una de esas travesías. Una que atrapa de tal manera alSigue leyendo «Opresión y otros vicios en Los algarrobos también sueñan de Virgilio Díaz Grullón»

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